sábado, 4 de enero de 2014

Tras sinsajo - Capítulo 11

-¿Catnip?
Hago un extraño movimiento y casi me caigo del árbol. Me agarro de una rama para sujetarme y no caerme, y el se ríe.
-Parece que has perdido un poco de practica.
-¿Te parece gracioso asustarme? -le digo de brazos cruzados fingiendo enfadarme, pero al final termino sonriendo.
-Si, la verdad es que a sido divertido verte hacer esos movimientos- me guiña el ojo y me sonríe el también- Ven aquí Katniss.
Mueve las manos hasta mi, y me abraza fuerte. Siento su musculado cuerpo apretando contra mi pequeño cuerpo, y me hace sentir pequeña. No es una mala sensación, pero se me hace un poco rara.
-No has cambiado nada -me dice cuando se separa de mi, y me mira de arriba a abajo. -Pero nada de nada. -me mira sonriente- Sigues igual de...
-¿Cuándo has llegado Gale? - Le corto. Prefiero no escuchar lo que quería decir después... El se toca la barbilla y pone cara de pensativo.
-Hace como... Unas cuatro horas, creo. Pero no podía dormir, así que decidí venir al bosque -al terminar la frase sonríe otra vez, pero esta vez con menos ganas.
La verdad es que el tampoco a cambiado nada, sigue igual de atractivo que siempre... ¿Katniss, que haces pensando en eso? Me pregunto ami misma. Acuérdate de Peeta.
-Se te desconocido ahora esto ¿No? -le digo algo borde, con un punto de enfado. Aunque he intentado no pensar en ello, creo que siempre he culpado a Gale por dejarme sola y olvidarme... Como amiga.
-¿Ibas a cazar? -me pregunta, ignorando lo que le he dicho, y al ver mi cara de desconcierto señala el arco que llevo en la espalda. Asiento con la cabeza. -Si quieres puedo ayudarte, ya sabes... Como en los viejos tiempos.
Cazamos durante un par de horas. Normalmente con solo dos horas apenas habría cazado nada, pero ahora con mi compañero de caza alado todo se hace mejor.
¿Cuándo se a vuelto Gale otra vez mi compañero de caza?
-Deberíamos volver -me despierta de mis pensamientos, y señala unas espesas nubes que se acercan- pronto tendremos la tormenta encima.
A la vuelta hacía el Distrito no hablamos nada, hasta que llegamos a la valla.
-¿Quieres que te acompañe a casa?
-No gracias -pienso en Peeta- No hace falta.- miro hacía el suelo y me viene una pregunta a la cabeza. -¿Has venido con toda tu familia?
-No, toda no... -esta vez se le nota en la cara un punto de tristeza.- Gina no va a venir, ya... Ya no estamos juntos.
Gina es su novia, bueno, era su novia. Es una atractiva mujer de piernas largas y cabello largo y dorado; con unos enormes ojos verdes. Para muchos la perfecta mujer.
-¿Y katniss? -al pronunciar mi nombre, o más bien el nombre de su hija, siento que las mejillas se me calientan.
-Si, Katniss a venido. Y esta deseando conocerte.
Siento como cada vez estoy más roja y no sé que responder.
-Luego podríamos llevar a nuestros pequeños a jugar... ¿Qué te parece?
-Si, claro, estaría bien.
Me imagino a la pequeña Prim, al pequeño Gale y Katniss jugando juntos entre las flores... Los tres pequeños inocentes jugando sin preocupaciones.
-Vale, luego nos pasaremos por tu casa Katniss.- se acerca y me da un cálido beso en la mejilla, y se acerca a mi oido y me susurra: Te he echado de menos.
Antes de que me diese tiempo a reaccionar el ya se había ido, así que me doy la vuelta y me dirijo a casa.
Al llegar meto la mano en el bolsillo de la cazadora, pero me doy cuenta de que se me ha olvidado coger las llaves, así que llamo a la puerta, pero dudo que haya nadie... Peeta estará en la panadería y los peques en el colegio.
Tendré que ir a la panadería.
Bajo las calles que me llevan hasta el centro de nuestro Distrito.
Al abrir la puerta de la panadería Peeta me mira desde el mostrador y al verme me sonríe pero sigue atendiendo a la bajita mujer que le esta comprando.
Cuando ella sale de la panadería, Peeta sale del mostrador y se acerca hacía mi y sin decirme nada me da un húmedo beso en los labios.
-¿A qué se debe el honor de que la chica más hermosa del Distrito venga aquí?
Le sonrío.
-Le verdad es que se me han olvidado las llaves, pero bueno, aprovechando la ocasión podríamos pasar un poco de rato juntos. -y le devuelvo otro beso, este un poco más corto.
-Me parece genial, espera un poco. -entra de nuevo y le dice a su John, su ayudante, que se encargue de la panadería mientras el viene conmigo.
Al salir me pasa el brazo por encima del hombro.
-¿Qué podemos hacer ahora mi panadero? -el me responde con una sonrisa de oreja a oreja mientras piensa.
-Tengo una idea, ven.
Caminamos juntos por las calles del Distrito hasta llegar a un pequeño local que nunca antes había visto, el sitio se llama "Chocolate Factory".
-Lo abrieron ayer, pensé que te gustaría.- por dentro hay miles de chocolates diferentes, chocolates que nunca imaginé que podrían existir, es un pequeño paraíso lleno de lujos.
Me fijo bien en todo y aunque yo solo conocía un tipo de chocolate (y pensaba que era el único que había) aquí se pueden encontrar decenas de tipos.
-Es una idea genial, gracias cariño. -y le doy un beso en la mejilla.- Yo quiero este, el blanco. Tiene buena pinta.
-Yo entonces cogeré este -y señala uno que alado pone "chocolate con leche y avellanas".
Nos sentamos en unas cómodas sillas que hay en el mismo local.
- Oye Peeta...- suspiro hondo- Tenemos que hablar sobre algo...



2 comentarios:

Claudia Everdeen dijo...

Como ya te dije antes... ESCRIBES TAN BIEN!:) Me encanta
Sigue así y espero leer pronto el 12!:)
Besoos

Everdeen dijo...

Ohh muchas gracias!
Intentare subirlo cuanto antes jeje.
Un besitoo ;)